Ubicada en el sur de la provincia de Pontevedra, Tui destaca como un precioso municipio y ciudad que, además, desempeña la función de la capital de la Comarca del Baixo Miño.
En este artículo vamos a ver en detalle todas las etapas de la historia de Tui, así como los lugares y monumentos de su patrimonio arquitectónico y cultural más destacados.
Historia de Tui, desde el origen hasta la actualidad
El municipio de Tui ha pasado por grandes cambios a lo largo de las diferentes épocas de la historia. Realizamos un recorrido por lo más sobresaliente de cada una de ellas hasta llegar al día de hoy.
De la Prehistoria a la Romanización
La región de Tui, ha destacado desde la Prehistoria con hallazgos que datan del Paleolítico Inferior, es uno de los sitios con vestigios más antiguos en Galicia. El valle del Miño facilitó asentamientos humanos desde el año 20.000 a.C, con evidencias que abarcan desde el Paleolítico hasta la era Neolítica, evidenciado por monumentos megalíticos y artefactos como el hacha de Carrasqueira. El avance en metalurgia alrededor del 4.000 a.C. trajo consigo importantes descubrimientos, incluidos objetos de bronce y grabados rupestres.
La era castrexa, desde el siglo VIII a.C. hasta el I d.C., resaltó a Tui como un importante centro cultural, con castros y fortificaciones que sugieren una sociedad compleja, organizada y densamente poblada, evidenciada por impresionantes estructuras como la muralla en Monte Aloia, que veremos posteriormente.
De la Romanización a la Reconquista
La Romanización de Tui comenzó en 137 a.C. con Décimo Junio Bruto, marcando una era de desarrollo y transición hacia zonas más fértiles cerca del Miño. Este periodo, enriquecido por leyendas de fundación por el héroe griego Diomedes, consolidó a Tui como un centro urbano destacado, aunque los vestigios romanos sean escasos. Las excavaciones revelaron estructuras significativas, como tramos de vías romanas (desde Braga a Astorga, pasando por Lugo), destacando su importancia militar, administrativa y religiosa.
En el siglo V, la sede episcopal y el dominio suevo, que nombró a Tui capital de su reino, fortalecieron su posición estratégica. La Reconquista en 739, tras la ocupación árabe y las fortificaciones medievales, incluida la Catedral de Santa María de 1225 (que veremos más adelante), subrayan su importancia histórica. A pesar de los desafíos del siglo XIX (emigración a América y Guerra Civil), Tui ha mantenido su relevancia cultural (turismo) y comercial (industria y agricultura), simbolizando un gran legado de historia en Galicia.
Patrimonio de Tui, monumentos y lugares más destacados
Tui se encuentra en un enclave de gran belleza paisajística, repleto de sitios y monumentos interesantes para visitar y disfrutar de su arquitectura. Algunos de ellos son los siguientes.
Catedral de Tui
La Catedral de Santa María de Tui, elevada sobre un antiguo castro y compartiendo el estatus episcopal con Vigo desde 1959, es una pieza clave de la arquitectura gallega. Su construcción comenzó en 1120, finalizando en 1180, reflejando el románico con influencias de la Catedral de Santiago de Compostela. A través de los siglos, sufrió remodelaciones que introdujeron elementos góticos, especialmente en su fachada alrededor de 1225.
Esta diócesis, originalmente conocida como Diócesis de Tui, destaca por su riqueza arquitectónica, influenciando la construcción eclesiástica en la región del Miño. La catedral se caracteriza por su sobriedad, con torres que le confieren un aspecto defensivo, como la torre de San Andrés y la de Soutomaior. Su interior alberga el Museo Catedralicio, enriquecido con artefactos de gran valor, incluyendo el Copón de coco del siglo XV y la talla de la Virgen la Patrona del XIV, testimonios del patrimonio cultural y religioso de Galicia. Lo que le ha llevado a ser desde 1931 Bien de Interés Cultural.
Capilla de San Telmo
La Capilla de San Telmo, también conocida por su destacada colección como Capilla de las Reliquias, representa un punto focal en la Catedral de Tui con su singular acervo. Este lugar de culto, famoso por albergar una importante cantidad y variedad de reliquias para la devoción de los creyentes, destaca dentro de la tradición de las iglesias de peregrinación de la era medieval.
Este recinto se distingue por su arquitectura renacentista, reflejo de su construcción en el siglo XVI, promovida por el obispo Torquemada. La heráldica de Torquemada se observa en la capilla, marcando la entrada con la imagen del arcosolio de su sepultura.
El interior de la capilla cautiva con su bóveda nervada adornada con pinjantes y un espectacular altar-relicario en el muro central, donde se venera a San Pedro González Telmo, patrón de la ciudad. Las Reliquias de San Telmo, junto con otras valiosas piezas, se resguardan dentro de armarios y compartimentos del retablo del siglo XVIII, elaborado en madera dorada.
Durante la festividad de San Telmo, estas reliquias se exponen para la veneración pública, atrayendo a fieles y devotos a este espacio sagrado que combina fe, arte e historia.
Convento de las Clarisas
El Convento de las Clarisas en Tui, también conocido como el Convento de las Encerradas, se asienta sobre la histórica Iglesia de Santa María da Oliveira y los antiguos pazos episcopales, marcando su origen en 1508 con el inicio de su construcción en 1524.
El templo actual, diseñado por Domingo de Andrade, comenzó a crearse en 1688, destacando por sus retablos barrocos, especialmente el retablo mayor del siglo XVIII, obra de Francisco Castro Canseco. Este convento del siglo XVII y XVIII, reflejo de diversas épocas, incluye elementos significativos como un túnel hecho en 1625 por Gonzalo Pérez.
A lo largo de la historia, ha enfrentado reconstrucciones debido a conflictos con Portugal y un pasadizo abovedado bajo el convento resalta como uno de los elementos más distintivos de la ciudad, contribuyendo a su riqueza cultural y arquitectónica.
Capilla de la Misericordia
Ordenada su construcción por Felipe II en 1595, la Capilla de la Misericordia inicialmente se levantó a la entrada de Monterreal, pero en 1656, fue trasladada y reconstruida en su ubicación actual, en el corazón del casco antiguo de la Villa. Presenta una estructura rectangular y un diseño sobrio, características que definen su estética.
En el interior, destaca un retablo barroco dominado por una imponente imagen de Cristo crucificado. La cruz de esta figura tiene una historia peculiar, ya que fue transportada desde México, repleta de monedas de oro en una época en que estaba prohibida la exportación de este metal. Este cargamento fue un regalo de los residentes de Baiona en México, destinado a financiar la reconstrucción del templo. Además, la capilla alberga diversas figuras religiosas, incluidas el Cristo de los Faroles, la Virgen de los Dolores, Santa Isabel y la Inmaculada.
Este templo forma parte del patrimonio de la Hermandad de la Santa Casa de Paz y Misericordia, fundada en 1574 en honor a Santa Isabel, siendo la Cofradía más antigua de Galicia.
Monasterio de Santo Domingo
En 1272, la Orden Predicadora o dominicos se estableció en Tui, trasladándose en 1330, por crecimiento de miembros, al Monasterio de Santo Domingo gracias a donaciones de fieles y terrenos de Durancia Pérez (madre de fray Martín de Valença).
Situado junto al paseo fluvial de San Xoán de Porto, este complejo enfrentó retrasos en su construcción debido a disputas con el cabildo, terminando la nave central en 1380. A lo largo del siglo XV, se agregaron capillas y, en 1482, la Iglesia de San Xoán de Porto se incorporó al complejo. En 1534, el obispo Pedro Sarmiento consagró la iglesia, que posteriormente sufrió daños por un rayo en 1539. Las remodelaciones continuaron en los siglos XVII y XVIII, incluyendo una fachada barroca en 1730.
La iglesia, de estilo gótico con planta de cruz latina, alberga retablos barrocos del siglo XVIII (como el de la Batalla de Lepanto), un púlpito gótico del XVI y también sepulcros (como el de los Soutomaior). Tras la desamortización, el convento sirvió de cuartel militar y sufrió modificaciones, incluyendo la sustitución del claustro. Actualmente, es propiedad privada.

Barrio Judío de Tui
En la Edad Media, la comunidad judía en Tui desempeñó un rol crucial en el desarrollo cultural de la ciudad, estableciéndose como un centro importante para judíos y judeoconversos en Galicia. En este sentido, destacó por una integración notable en la sociedad local, coexistiendo pacíficamente con los cristianos y participando en proyectos arquitectónicos, como se evidencia por una menorá grabada en el claustro de la catedral. Esta comunidad contaba con infraestructura completa, incluyendo sinagoga, cementerio y residencias destacadas.
No obstante, la expulsión de 1492 y las subsiguientes conversiones forzadas en Portugal iniciaron un periodo de tensiones, exacerbadas por la Inquisición y la reacción contra el ascenso de familias judeoconversas.
Los judíos tudenses, particularmente los plateros, contribuyeron con obras valiosas a la Catedral, preservadas en el Museo Catedralicio. El Museo Diocesano presenta una colección de “sambenitos”, representando un testimonio único en España. La historia de los judíos en Tui refleja un complejo legado de integración, conflictos y aportes culturales, influenciando en gran medida el patrimonio de la ciudad.
Plaza de la Estrella en Tui
Descendiendo por la Calle Obispo Castañón, se llega a la Plaza de la Estrella, donde se encuentra el mirador más destacado de Tui, ofreciendo vistas panorámicas increíbles hacia el río Miño y Portugal.
Monte Aloia
Situado en el noroeste de la Península Ibérica, el Monte Aloia, una prominente elevación dentro de la Sierra de Galiñeiro, forma parte del municipio de Tui. Este espacio abarca una extensión de 746 hectáreas, cuya flora está compuesta principalmente por matorrales y bosques de pinos, enriqueciendo su biodiversidad.
Con una geografía variada que ofrece alturas desde los 80 hasta los 629 metros en el Alto de San Julián, el monte permite observar vastas extensiones del río Louro y del río Miño hasta su desembocadura. El suelo del monte, de naturaleza ácida y profundidad variable, reposa sobre un lecho granítico que, a menudo, emerge formando rocas y pedregales, características distintivas del paisaje en la región del Baixo Miño.
El Monte Aloia no solo es notable por su riqueza natural, sino también por su significado cultural e histórico, albergando vestigios de la cultura castrexa y diversos elementos etnográficos. Como, por ejemplo, los restos de la Citania, un asentamiento castrexo que precede a la era romana, evidenciando la rica historia prehistórica del área mediante hallazgos como molinos de mano y fragmentos de cerámica, además de una impresionante muralla ciclópea de 1.250 metros que circunda la cima. En este sentido, se sugiere que la presencia de la legión romana V Alaudae podría estar detrás del nombre del monte. Además, a lo largo de la historia, el monte ha servido de bastión contra invasores como los romanos, árabes, normandos, franceses y portugueses, siendo identificado con el Monte Medulio.
Designado Sitio Natural de Interés Nacional en 1935 y ascendido a la categoría de Parque Natural en 1978, el Monte Aloia fue el primer parque natural de Galicia bajo esta designación. Este reconocimiento forma parte de una historia de conservación que comenzó a principios del siglo XX con las plantaciones del ingeniero forestal Rafael Areses. La importancia de la zona fue reforzada en 2004, cuando se declaró Zona de Especial Protección de los Valores Naturales e integrada en la Red Natura 2000.
El parque, que pertenece tanto a la autoridad local menor de Pazos de Reyes como a la Comunidad Vecinal de Montes en mancomún de Rebordanes, ha visto cómo la gestión del espacio natural ha sido transferida a la Xunta de Galicia en 1984, marcando un hito importante en su administración y conservación.
Paseo fluvial de Tui
Ubicado al pie del casco histórico, entre la muralla y el río Miño, el Paseo Fluvial de Tui ofrece un espacio recreativo tanto para niños como para adultos. Este camino, construido con tablones de madera, invita a disfrutar de un tranquilo recorrido, mientras que las áreas verdes adyacentes son perfectas para hacer una pausa y admirar el entorno.
Cerca de allí, en la zona de Penedo, se encuentran un parque para niños y otro con equipos de ejercicios al aire libre, destinados a promover la salud. Siguiendo el paseo, puedes explorar hasta llegar a la desembocadura del río Tripes, que se dirige hacia el antiguo Puente Internacional.
Además, puedes disfrutar de las vistas que ofrece este increíble paraje balanceándote en el columpio pérgola que hay en el parque do Penedo, a orillas del río Miño, conocido como Columpio del Amor.
Camino portugués
Tui se distingue por ser el punto de entrada a Galicia del Camino Portugués, lo que hace común el encuentro con peregrinos, especialmente en su núcleo histórico, donde se encuentran albergues y diversos tipos de hospedaje.
El turismo vinculado al Camino ha sido un pilar fundamental para la economía de la ciudad y de la región durante siglos. La identidad de Tui se ha moldeado en torno a esta ruta peregrina, lo que ha dejado un valioso legado cultural y arquitectónico en la ciudad, enriquecido por la huella de figuras destacadas que la han transitado a lo largo de la historia.
Valença do Miño
Caracterizada por su estratégica posición al lado del río Miño, que sirve de límite natural con Portugal, Tui ofrece una rica muestra de cooperación transfronteriza, especialmente con la ciudad portuguesa de Valença.
Esta colaboración se ve reflejada en los dos puentes que unen ambas ciudades: el puente de la autovía A-55 y el puente internacional de Tui, fortaleciendo aún más sus lazos desde el 2012 al constituirse en una eurociudad, un símbolo palpable de la integración y cooperación entre ambas localidades.
Por eso, si visitas Tui, de paso puedes explorar también la preciosa ciudad de Valença do Miño y conocer un poco más sobre su historia, la cual está marcada por conflictos y reconstrucciones desde su origen.
En 1196, debido a las hostilidades entre Sancho I de Portugal y Alfonso IX de León, Sancho I inició la construcción de las primeras fortificaciones (murallas) en el año 1200. Después de ser devastada por las fuerzas de León, Alfonso II de Portugal ordenó la repoblación de la ciudad en 1217, reforzando sus defensas y otorgándole fueros.
El cambio de nombre a Valença, que significa “La valiente”, fue instigado por Alfonso III de Portugal en 1262, queriendo reflejar el espíritu resistente de la ciudad. Su distintivo “do Minho” se debe claramente a su ubicación junto al río Miño.
La configuración actual de la fortaleza (muralla), inspirada en las técnicas del Marqués de Vauban y caracterizada por su diseño en forma de estrella, fue establecida en 1643, reemplazando las antiguas murallas del siglo XII. Esta estructura incluye cuatro puertas de acceso, doce baluartes y cuatro revellines.
A lo largo de los siglos XIX y XX, Valença fue escenario de varios eventos militares. En diciembre de 1807, fue ocupada por las tropas españolas como parte de los acuerdos del Tratado de Fontainebleau entre Napoleón y Godoy. Posteriormente, en 1809, cayó bajo el control de las fuerzas napoleónicas dirigidas por Soult. Durante las Guerras Liberales en 1828, fue ocupada inicialmente por las tropas leales al rey Miguel, para luego ser liberada por las fuerzas liberales, con el apoyo de tropas inglesas lideradas por el almirante Charles Napier, dos años después.
¿Has estado alguna vez en Tui? ¿Quizás como punto de partida del Camino de Santiago? Cuéntanos lo que más te ha gustado de esta ciudad.
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