Cangas, municipio de la provincia de Pontevedra, situado en la Comarca del Morrazo es un lugar que destaca por su gran historia, así como su gastronomía, que mezcla platos tradicionales con cocina de vanguardia, y su patrimonio arquitectónico y cultural.
¿Vienes a descubrir con nosotros todo lo que este rincón de las Rías Baixas de la costa gallega tiene para ofrecerte?
Cangas, el sitio más turístico de la Comarca del Morrazo
Ubicada entre las rías de Vigo y Aldán, mirando al Océano Atlántico, Cangas se encuentra rodeada por agua en sus lados sur y oeste. Limita al este con el municipio de Moaña y al norte con Bueu, destacándose por tener una de las líneas costeras más largas de Galicia.
Este municipio, compuesto por cinco parroquias (Aldán, Cangas, Coiro, Darbo e Hío), destaca, como comentamos, por su extenso litoral, siendo también uno de los más amplios de España, con alrededor de 38 playas, muchas de las cuales reciben frecuentemente la distinción de la Bandera Azul por su calidad. En este sentido, algunas de las playas más destacadas son la de Barra, la de los Alemanes, Castiñeiras y Liméns, que son nudistas; y por otro lado, la de Areabrava, Vilariño y Rodeira.
Cangas ha reclamado históricamente la posesión de las Islas Cíes, que actualmente pertenecen al municipio de Vigo, pero que han mantenido siempre un fuerte lazo con Cangas.
Frente a este contexto, vamos a ver más en detalle toda la historia de este pueblo marinero.
En la Península del Morrazo, se han descubierto vestigios importantes de culturas prehistóricas, incluyendo el dolmen de Chan Darquiña en Moaña y los petroglifos de Marín. Entre el siglo X a.C. y el VI a.C., se sabe que existió un asentamiento fortificado de la Edad del Hierro en el Monte O Facho, que hacia el siglo VII a.C. evolucionó en un castro fortificado. Este sitio se mantuvo activo hasta que en el siglo II a.C., se construyó un santuario romano dedicado al culto del dios galaico Berobreo. En Cangas también se encuentran otros castros, como el de O Castelo en Darbo y Liboreiro en Coiro.
Durante la dominación romana, estas áreas estaban bajo la jurisdicción de la ciudad de Lugo y eran habitadas por los Helleni o los Grovii, quienes vivían en castros. A pesar de que este territorio formaba la frontera sur del Conventus Lucensis, los historiadores están de acuerdo en que Cangas (y Morrazo en general) tenía una influencia política de Lugo, pero culturalmente estaba más alineado con Braga, dado que los hallazgos arqueológicos coinciden con los del cercano Conventus Bracari.
El desarrollo urbano de Cangas comenzó a documentarse en 1160 con una donación de Fernando II y desde el siglo XVI empezó a ser reconocida oficialmente como villa, especialmente tras la finalización de su iglesia parroquial y su designación como colegiata en 1545, convirtiéndose en el núcleo de la Jurisdicción del Morrazo.
Desde mediados del siglo XV, hay registros de asentamientos costeros por parte de residentes del interior, particularmente de las parroquias de Darbo y Coiro, lo que condujo al desarrollo de un núcleo urbano inicial, compuesto por los barrios de O Señal y O Costal, precursores de la villa actual.
Llegado el año 1467, los habitantes de Cangas se unieron a la revuelta popular conocida como la Segunda Guerra Irmandiña contra la opresión nobiliaria, atacando y destruyendo la torre de Darbo, símbolo del poder señorial, bajo la dirección de Xoán de Fontefría y con el apoyo de milicias locales.
La economía de la villa experimentó un auge en la segunda mitad del siglo XVI, impulsada por la pesca y la industria de la salazón, con un comercio floreciente que incluía la exportación de pescado a Portugal y otros puertos, así como el intercambio de vinos. Sin embargo, los ataques piratas en 1617 afectaron gravemente esta prosperidad.
Entre 1619 y 1628, Cangas fue escenario de persecuciones por brujería por parte de la Inquisición, destacando el caso de María Soliña. La villa también presenció indirectamente la Batalla de Rande en el siglo XVIII.
El auge de la industria de la salazón en el siglo XVIII, especialmente en Aldán e Hío, marcó el inicio de la industria conservera, siendo Massó (que veremos más adelante) la más destacada hasta su declive en los años 80 del siglo XX, momento en el que la crisis pesquera empujó a la economía hacia el turismo y una mayor integración en la región de Vigo.
La gastronomía de Cangas
En el corazón de las Rías Baixas, Cangas do Morrazo emerge como un destino culinario de primera, donde la tradición gallega se entremezcla con el sabor del mar. Esta localidad pontevedresa no solo seduce por sus paisajes sino también por su rica gastronomía, reflejada en la variedad de platos que hacen de cada comida una experiencia inolvidable.
Con una oferta gastronómica que va desde los sabores más tradicionales hasta propuestas más innovadoras, cada visita se convierte en una oportunidad para descubrir los secretos mejor guardados de la cocina gallega, deleitando los paladares más exigentes. Desde restaurantes con vistas al mar hasta pequeñas taperías llenas de encanto, Cangas invita a explorar, degustar y enamorarse de su cocina.
A continuación, desgranamos algunos de los tesoros culinarios que puedes disfrutar en Cangas.
Marisco
Cangas es sinónimo de marisco fresco y de calidad. Desde la cetárea hasta la mesa, locales como el restaurante Casa Simón, ofrecen exquisitos platos donde el marisco es el protagonista. No puedes dejar de probar las almejas, mejillones, y especialmente el arroz con bogavante, una auténtica delicia.
Empanada gallega
La empanada gallega, con sus variados rellenos, es un emblema de la gastronomía de la región. Este plato, perfecto para compartir, combina a la perfección con cualquier otro manjar marino o terrestre, ofreciendo un sabor característico de Galicia. Se puede degustar, entre otros muchos lugares, en el restaurante Casa Macillos.
Rodaballo a la gallega
El rodaballo, preparado al estilo gallego, es otra joya culinaria. Este pescado, conocido por su carne blanca y sabrosa, se cocina con una base de patatas y cebolla, bañado en un suave aceite de oliva que realza su sabor natural. Puedes disfrutar de él en el restaurante Casa Eladio.
Pulpo á feira
No hay visita completa a Galicia sin degustar el pulpo á feira, un clásico que encuentra en la tapería O Pelao de Cangas uno de sus mejores exponentes. Su preparación, de aparente sencillez, requiere de un conocimiento que se ha transmitido de generación en generación.
Mejillones
Los mejillones, ya sea al vapor, a la marinera o en escabeche, son otro imprescindible que puedes probar en el restaurante O Bruño. En Cangas, su frescura es garantía de calidad, gracias a las bateas que pueblan sus rías, donde se crían estos moluscos que son la base de numerosos platos. En este sentido, te recordamos que con Cruceros Rías Baixas puedes vivir de cerca la experiencia de la recogida de este molusco, a bordo de nuestro barco de mejillones.
Carne ao caldeiro
Si te gusta la carne, la carne ao caldeiro del restaurante Areeiro de Cangas, ofrece una gran experiencia gastronómica. Este guiso típico gallego, cocinado lentamente, se sirve con cachelos (patatas cocidas) y pimentón.
Licor café
El licor café, una bebida digestiva elaborada a base de aguardiente y café, es el broche de oro para cualquier comida. Su sabor intenso y dulzón es el acompañante perfecto de las sobremesas gallegas. Disfrútalo en la taberna O Arco.
Tarta de Santiago
La tarta de Santiago, con su inconfundible sabor a almendra, es el postre por excelencia de todas las regiones de Galicia. No solo es deliciosa, sino que también es parte del patrimonio culinario y cultural de la comunidad autónoma. Pruébala en el restaurante Sol Poniente.
Filloas
Las filloas, una especie de crepe fino, pueden servirse tanto en versiones dulces como saladas, adaptándose a cualquier momento de la comida. Degústalas en la tapería Martinnus, que tiene servicio para llevar, si lo prefieres.
Bizcocho de chocolate de Cangas
Finalmente, el bizcocho de chocolate de Cangas, es muy famoso y representa la innovación dentro de la tradición. Este postre, que combina la delicia del chocolate con la esponjosidad del bizcocho, es una tentación para los que les encanta el dulce. En el restaurante Cabo Home está riquísimo.
Qué ver en Cangas
Cangas tiene muchos lugares y monumentos históricos por los que debes pasar en tu visita al municipio.
Barrio de Outeiro
Cangas do Morrazo cautiva con su casco antiguo, especialmente al recorrer el pintoresco Barrio de Outeiro y descubrir joyas como la Fonte de Ferreira y la tradicional Casa de Patín en la Rúa Antonio Garelly. Por su parte, la Rúa Real conduce a la Casa da Xuventude, cerca de la Iglesia de Santiago, y culmina en el Mercado de Abastos, punto de encuentro frente al Paseo de Castelao.
Los límites de Cangas destacan por sus históricos cruceiros en los puntos cardinales: el Cruceiro das Andes al norte, Cruceiro do Señal al este, Cruceiro de Síngulis al oeste y el Cruceiro da Capela de San Roque junto al Crucero da Massó al suroeste.
Mercado de Abastos
El Mercado de Abastos es un destino imprescindible si visitas la localidad. Este histórico edificio, construido en 1925, destaca por su estructura de mampostería complementada con vitrales tintados en las ventanas, constituyéndose como una pieza representativa de la arquitectura de inicios del siglo XX. Al entrar en su interior, podrás ver de cerca la riqueza gastronómica de la zona, encontrando desde el más fresco pescado y marisco de la ría, hasta una variada oferta de productos locales como frutas, verduras y platos preparados en la Plaza de Abastos.
Cabe destacar que, alrededor de la Plaza de Abastos, los martes y viernes tienen lugar mercadillos, donde se pueden adquirir productos de la huerta de la zona, panes y empanadas artesanales, e incluso ropa.
Jardines municipales: Señal y Xosé Félix Soage
En el centro de Cangas, los Jardines de Señal (o Alameda Nueva) y los Jardines Vicenti se presentan como refugios naturales ideales si deseas disfrutar de la tranquilidad sin salir de la urbe. El Jardín de Señal, el parque más grande de Cangas de Morrazo, se extiende entre el Paseo Marítimo y el Paseo de Castelao, ofreciendo áreas para pasear, descansar y disfrutar de elementos como una capilla y un área de juegos, cerca del Mercado de Abastos y la Casa do Concello.
Al oeste, los Jardines de Xosé Félix Soage (o Alameda Vella), celebran la memoria del filántropo gallego Xosé Félix Soage y acogen el Palco de la Música y la histórica estación meteorológica de O Reloxo.
Ayuntamiento
La Casa do Concello emerge como un destacado ejemplo de arquitectura moderna en la entrada de los Jardines de Señal. Este complejo, que incluye el ayuntamiento y varios edificios de valor histórico, conforma una estampa urbana muy bonita. Es el núcleo administrativo desde donde se coordinan las actividades y servicios de las cinco parroquias que componen el municipio, tejiendo así el tejido social y cultural de esta gran comunidad.
Colegiata de Cangas do Morrazo
La Colegiata de Cangas do Morrazo, un monumento histórico que tiene sus raíces en el siglo XV y fue principalmente construida a principios del siglo XVI, obteniendo reconocimiento papal en 1545. A lo largo de los siglos, ha visto varias remodelaciones, especialmente notables en 1585 y entre 1901-1921, que incorporaron elementos de distintos estilos y épocas. Su fachada, destacada por Jácome Férnandez en 1585, es una muestra relevante de la arquitectura y escultura renacentista en Galicia, aunque ha sufrido deterioro por el tiempo. La estructura se caracteriza por tres naves separadas por columnas de orden jónico y un crucero, todos adornados con bóvedas de crucería influenciadas por el gótico flamígero. Alberga obras de arte como un retablo barroco de 1744 y la escultura del Cristo del Consuelo de Juan Pintos. Además, posee un órgano donado en 1924 por José Félix Soage Villarino, aún en funcionamiento, pero limitado, que representa un excelente legado musical.
Fábrica de Conservas Massó
En su época dorada, la Fábrica de Conservas Massó se alzó como el coloso de la industria conservera de pescado en Europa, destacándose como el complejo más grande del continente dedicado a esta actividad. Hoy, sus instalaciones se encuentran en desuso, marcando el fin de una era. Este sitio, además, tiene el honor de haber albergado la primera estructura de hormigón armado construida en Galicia, un proyecto arquitectónico que se desarrolló entre los años 1937 y 1941.
Al norte de este destacado edificio se encuentra la Fonte do Massó, un lugar envuelto en leyendas locales. En este sentido, cuenta la historia que dos jóvenes alguna vez compitieron por saciar su sed con el agua que brotaba de la cabeza de un dragón, un relato que añade un toque místico al lugar. Mientras, en la parte sur de las ruinas, la imponente chimenea de Massó sigue en pie, desafiando el paso del tiempo y sirviendo como un silencioso testigo de la historia industrial de la región.
Dónde dormir en Cangas
Cangas ofrece múltiples soluciones a la hora de alojarse, desde hoteles, balnearios, paradores, pensiones, albergues turísticos hasta apartamentos, viviendas turísticas, campings y casas rurales. Simplemente debes escoger la opción que mejor se ajuste a tu presupuesto y necesidades.
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